Periodos del parto


Después de un largo periodo de espera os vais a convertir en MADRE y PADRE. En breve conoceréis a vuestro hijo o vuestra hija; podéis sentir excitación, inseguridad, ansiedad, temor o por el contrario tranquilidad, alivio, felicidad… Al final del embarazo, la emoción, las ganas de tener a la criatura en vuestros brazos y las diferentes sensaciones que experimenta el cuerpo, pueden haceros pensar que se está iniciando el parto.

PREPARTO

Es importante que reconozcáis y apreciéis estas sensaciones y cambios porque indican que el cuerpo se está preparando y que en cuestión de horas o días puede desencadenarse el parto; es lo que conocemos como PRODROMOS de PARTO o PREPARTO. Cada mujer puede experimentarlo de manera distinta en su aparición y duración.

  • Descenso del abdomen, que puede ejercer presión sobre la vejiga y aumentar la necesidad de orinar más frecuentemente y en poca cantidad.
  • Contracciones uterinas, que se asemejan a las molestias típicas de la regla en aquellas mujeres que las hayan percibido. Otras mujeres lo experimentan como “pinchazos” en la parte baja del vientre. Se pueden apreciar manualmente como un endurecimiento progresivo del abdomen.
  • Expulsión del tapón mucoso: es la salida a través de la vagina de una sustancia mucosa, espesa, que puede presentar un color blanquecino, rosado o marronáceo y que varía en cuanto a cantidad. No siempre se aprecia este proceso, y cuando ocurre puede durar horas o incluso días.

Es momento de revisar si tenéis preparado todo lo que se necesitará durante la estancia en la maternidad. Consultad con vuestra matrona, que os orientará sobre las cosas necesarias en el hospital adonde habéis decidido acudir para el nacimiento de vuestra criatura.

¿Cuándo comienza el parto?

Consideramos que el parto comienza, de manera espontánea, cuando las contracciones se vuelven regulares, van creciendo en intensidad (significa que se van notando cada vez más fuertes) duran más tiempo y no cesan con el reposo. Puede suceder que simultáneamente rompas la bolsa de las aguas. Es importante anotar la hora en que notaste la salida del líquido y su color ya que serán datos que te preguntarán en la maternidad.

En otras ocasiones, se puede romper la bolsa de las aguas de forma espontánea sin que aún se hayan iniciado las contracciones de parto. Si tienes dudas consulta con tu matrona.

¿Cuándo acudir a la maternidad?

  • Presencia de contracciones regulares, intensas y que no cesan con el reposo.
  • Rotura de la bolsa de las aguas.
  • Sangrado vaginal similar o mayor a tu regla.
  • Ante cualquier duda que te haga sentir la necesidad de acudir.

Al llegar a la maternidad, la matrona revisará y actualizará la historia clínica y valorará si estás de parto; para ello puede realizar una exploración vaginal y evaluar el bienestar de tu criatura escuchando el latido de su corazón. Una vez finalizada la exploración, podrá informarte sobre la fase del proceso en la que te encuentras. Es un buen momento para preguntar todas tus dudas.

La exploración vaginal sirve para conocer el grado de dilatación del cuello del útero y la evolución del descenso de la criatura a través de la pelvis. Mediante este procedimiento se obtiene información para valorar el progreso del parto.

Es conveniente recordar que antes de realizar cualquier maniobra o técnica él o la profesional debe explicarte lo que va a hacer y el motivo. Lo hará de forma sencilla y correcta, solicitara tu permiso y te pedirá que colabores. En el caso de las exploraciones vaginales te ayudarán a relajarte, ya que el tacto vaginal puede ser experimentado con ansiedad ya que invade tu intimidad, y resulta en algunas ocasiones incómodo o doloroso.

Las exploraciones vaginales (siempre que sea posible) serán realizadas por la misma matrona.

¿Cuáles son los períodos del parto?

  • Período de dilatación: comprende desde que se inicia la dilatación del cuello del útero hasta que se dilata totalmente
  • Periodo de expulsivo: se inicia cuando el cuello del útero está totalmente dilatado y dura hasta el nacimiento.
  • Alumbramiento: transcurre desde el nacimiento hasta la salida de la placenta y sus membranas.

PERIODO DE DILATACIÓN

La fase de dilatación comprende desde que se inicia la dilatación del cuello del útero hasta que se abre totalmente y su duración dependerá de muchos factores: cómo son tus contracciones, si es tu primer parto, la posición del feto dentro de la pelvis… entre otros varios.

Para conocer tu grado de bienestar y el del feto durante todo el proceso de parto, te controlarán la tensión arterial, la temperatura y el latido de su corazón cuando sea necesario.

Otras prácticas como el enema y el rasurado no están recomendadas, por lo tanto no se llevarán a cabo salvo en ocasiones particulares. Transmite a tu matrona todas tus inquietudes sobre estos temas.

Durante el periodo de dilatación existen diversas alternativas y recursos que, además de aliviar y controlar la sensación dolorosa que produce la contracción, favorecen la progresión de la dilatación. También hacen disminuir la ansiedad, para conseguir una adecuada relajación y una mayor satisfacción de la experiencia del parto. Entre las diferentes alternativas contamos con la posibilidad de tomar una ducha, caminar, adoptar distintas posiciones (de pie, sentada en la pelota, acostada de lado, cuadripedia o “a cuatro patas”, en cuclillas, etc.). Puedes estar acompañada todo el tiempo por la persona que has elegido y cuentas con el apoyo de tu matrona. Puedes utilizar o no estos recursos dependiendo de tus necesidades.

A veces, cuando el parto tiene una evolución lenta, deben fomentarse estas medidas (cambios de postura, deambulación…) y si no son efectivas, se puede recurrir a la rotura artificial de la bolsa amniótica, siempre previa información y consentimiento.

La posición en decúbito lateral sería la posición óptima si tienes contracciones fuertes y deseas descansar.

Sentada. Se pueden utilizar unas pelotas específicas para el parto.

Cuadripedia o “a cuatro patas”. Esta posición es útil cuando el dolor se localiza en la zona lumbar; el masaje y el calor lo alivian.

De pie. Apoyada sobre tu acompañante o con las manos en la pared con las piernas bien separadas, oscilando y girando las caderas, o inclinándote hacia delante.

¿Cómo se valora el progreso del parto?

El método más utilizado es el tacto vaginal. Mediante esta práctica, la matrona valora el grado de dilatación del cuello del útero y la evolución del descenso de la cabeza de tu criatura a través de la pelvis, lo que permite apreciar la evolución del parto.

El número de tactos vaginales se limita a los estrictamente necesarios

Control del bienestar fetal intraparto

Durante la evolución del parto es necesario valorar que tu criatura se encuentra bien; es lo que conocemos como “bienestar fetal intraparto”. Esta valoración la podemos realizar mediante:

  • El control de los latidos del corazón de la criatura: constituye el método más utilizado actualmente. Se puede realizar de varias maneras:
    • Con el estetoscopio de Pinard, conocido familiarmente como “trompetilla”; la auscultación de realiza de forma intermitente y se puede usar en aquellos partos considerados normales o sin complicaciones.
    • Mediante la auscultación intermitente con un aparato de ultrasonidos.
    • Utilizando un monitor de ultrasonidos (lo que llamamos monitorización), bien de manera continua o discontinua: es el método que se usa más frecuentemente y que debe emplearse siempre que surja algún factor de riesgo. Tiene la ventaja de que puede ser escuchado por ti y por tu pareja de forma directa.
  • La valoración de la bolsa de las aguas: consiste en ver si está rota o no. El color y la cantidad de líquido amniótico son otros parámetros que se consideran para evaluar el estado de tu criatura

PERIODO DE EXPULSIVO

El expulsivo es el segundo periodo del parto. Se inicia cuando el cuello del útero está totalmente dilatado y finaliza con el nacimiento de tu hijo o de tu hija. Durante esta fase, la cabeza de tu criatura desciende a través de la pelvis hacia la vagina y esto puede producirte ganas de empujar.

Puedes “pujar” espontáneamente cuando sientas ese deseo, pero es importante que lo pongas en conocimiento de tu matrona, ya que si esto sucede antes de que llegues a dilatar completamente, no convendrá que lo hagas. En este caso hay distintas posturas que te ayudarán a controlar esta sensación, entre ellas la posición hacia delante o a “cuatro patas”. Tu matrona te ayudará a adoptar la posición que sea más adecuada en cada momento.

También puede suceder que no sientas ganas de empujar a pesar de haber llegado a dilatar completamente, en este caso tu matrona te orientara cómo y cuándo hacerlo.

Para pujar puedes hacer lo siguiente:

  • confía en tu cuerpo.
  • empuja cuando sientas el fuerte impulso.
  • puedes emitir espontáneamente ruidos, gruñidos o gritos si te alivian. El parto produce emociones: permítetelas.

La salida de tu hijo o tu hija puede ser un proceso largo, los tiempos no están definidos. Mientras la criatura y la madre estén bien, no hay prisa. La analgesia epidural suele alargar este proceso.

Al inicio de este periodo es aconsejable que orines de forma espontánea, por lo tanto puedes utilizar el baño cuando lo necesites. Si tienes dificultades, díselo a tu matrona y te ayudará.

Igual que durante la dilatación, podrás adoptar la posición en la que te encuentres más cómoda. Cada una tiene sus características:

Posición de pie, en cuclillas, de rodillas o en silla de partos: todas estas posturas verticales aumentan el espacio en la pelvis, disminuyen el dolor, hacen que las contracciones sean más efectivas, te permiten mayor libertad de movimientos y permiten que la gravedad actúe a tu favor.

Posición vertical de pié

Posición vertical de cuclillas

Posición de rodillas

Posición sentada en silla de partos

Posición a “cuatro patas”: favorece la rotación y descenso de la criatura y produce menos alteraciones perineales.

Posición de lado: esta postura favorece la integridad del periné, te permitirá mayor libertad de movimientos y mejora la circulación materno-fetal y la calidad de las contracciones.

Posición semisentada: las ventajas son similares a las de las posiciones verticales y puede ser adecuada en el caso de analgesia epidural.

Posición de litotomía: es la más utilizada actualmente en las salas de partos. Es adecuada para partos instrumentales y es más cómoda para los profesionales. Pero con ella se realizan más episiotomías, la libertad de movimientos es menor y se reduce el espacio en la pelvis

ALUMBRAMIENTO
Es el periodo comprendido entre el nacimiento de la criatura y la salida de la placenta y dura un tiempo variable en cada mujer.

El útero se contrae una vez que se ha expulsado la placenta para disminuir el sangrado excesivo. Es muy importante el contacto precoz con tu hijo o tu hija para que los efectos de la liberación de oxitocina os beneficien a ambos.

Este tipo de alumbramiento puede considerarse como el final del proceso natural de un parto normal.

El inicio precoz de la lactancia también es beneficioso, ya que el estímulo de succión de la criatura al pecho producirá contracciones del útero (entuertos), que disminuirán el sangrado.

El profesional que te atienda en el parto valorará si se puede realizar un alumbramiento de forma espontánea o si existe algún factor de riesgo que aconseje el uso de medicación.