Parto y postparto


Tú y tu familia sois el centro de la atención para las y los profesionales que prestan sus servicios durante el proceso de maternidad.

Durante el parto los cuidados deben estar centrados en ti y tu criatura y deben asimismo adecuarse a tus circunstancias y necesidades personales, respetando -siempre que sea posible- las opciones que habéis escogido tú y tu pareja.

Para que podáis tomar decisiones sobre tu propio cuidado y el de vuestro hijo o vuestra hija, es importante que tengáis información suficiente y objetiva en cada fase del proceso de maternidad y paternidad. De esta forma seréis y os sentiréis protagonistas de él.

¿Quién es mi profesional de referencia?

La OMS (Organización Mundial de la Salud) dictamina que la o el profesional de referencia en la atención del embarazo, parto y puerperio normales es la matrona. Existe evidencia científica de los beneficios que reporta a la mujer el hecho de recibir atención continuada de un equipo de matronas durante el embarazo, el parto y el posparto. Algunos de estos beneficios se cifran en la disminución del número de intervenciones (actuaciones) en el parto, de la necesidad de anestesia y de la monitorización continua de la criatura. Además, las mujeres se sienten mejor preparadas y apoyadas durante el parto si son atendidas por una matrona.

Tú y tu pareja podéis tomar decisiones informadas y así planificar el tipo de atención al parto que deseáis. La matrona proporciona, durante el control prenatal y la educación maternal y paternal, información sobre todas las opciones posibles para tu parto. Para ello es imprescindible que conozcáis también el funcionamiento de los centros hospitalarios a vuestra disposición.

Coordinación entre atención primaria y hospitalaria

Una adecuada coordinación entre atención primaria (Programa de atención a la mujer o Programa de atención a la salud sexual y reproductiva) y la maternidad de los hospitales, puede facilitarte el conocimiento de estos servicios, lo que incrementará tu seguridad. Estos servicios deben mantener los buenos resultados en las tasas de mortalidad materna y perinatal obtenidos en la actualidad. También deben adecuar sus prácticas al mejor conocimiento disponible, para así poder ofrecer la mejor atención y disminuir en lo posible las tasas de episiotomías, estimulación del parto, partos instrumentados y cesáreas, entre otros aspectos.

Estos servicios de salud deben estar enfocados hacia la mujer y su familia, para que tanto los circuitos asistenciales como las instalaciones sanitarias estén adecuados a sus necesidades. Por ello, es importante contar con la participación de las mujeres en la elaboración de protocolos, guías y circuitos y en la adecuación de los espacios físicos, tanto en las consultas de primaria como en las salas de partos y habitaciones de los centros hospitalarios.

Actualmente, y de manera progresiva, se están creando áreas de partos de baja intervención en los hospitales, en los que deben existir protocolos con criterios de bajo riesgo obstétrico. Los responsables de los servicios de maternidad tienen que revisar las prácticas habituales, las normativas existentes, los protocolos de actuación y las guías de práctica clínica para asegurar que están basados en una filosofía que se comprometa a potenciar el parto normal y, así, asegurar un amplio abanico de opciones a las mujeres. Dentro de la Estrategia de Atención al Parto Normal del Sistema Nacional de Salud (SNS) se contemplan estas actuaciones con el objetivo general de humanizar y normalizar la atención al parto.

¿Qué es un Plan de Nacimiento?

Es un documento escrito donde puedes dejar constancia de tus deseos y expectativas para el momento del parto y el nacimiento de tu criatura ¿cómo desearías que fuera tu parto?, ¿qué intervenciones querrías que te practicaran y qué otras no?, ¿qué aspectos quieres que se tengan en cuenta?, ¿quién quieres que te acompañe? Etc..

La matrona que te atiende durante el embarazo puede asesorarte en la elaboración a de tu Plan de Nacimiento.

Este documento será una guía para las y los profesionales que te atiendan en el hospital. Es aconsejable que lo tengas preparado hacia las semanas 28-32 de embarazo y puedes presentarlo en tu hospital cuando vayas a visitarlo o cuando estés de parto. Ten en cuenta que, según evolucione tu parto, puede ser necesario realizar intervenciones que se desvíen de lo planificado: tu seguridad y la de tu hijo o de tu hija siempre será lo más importante.