Cuidados del periné


¿Qué es el periné?

Es la zona situada en la base de la pelvis (viene a ser su “suelo”) y tiene una doble función: sirve para sujetar el útero, la vejiga y el recto y además es el lugar que debe atravesar la criatura al nacer. Por lo tanto es una zona que sufre una fuerte presión durante el embarazo y en el parto. Por ello, es importante cuidarlo y protegerlo para prevenir su lesión.

Los daños en esta zona pueden provocar dolor y, posteriormente, escapes de orina y molestias en las relaciones sexuales.

¿Cómo prevenir su lesión en el parto?

Durante el embarazo puedes preparar el periné para prevenir posibles alteraciones en el momento del parto. El masaje perineal puede ser un buen aliado.

Para realizarlo, masajea la zona con aceite o lubricante durante 5 – 10 minutos, al menos unas cuatro semanas antes del parto y una o dos veces por semana. Los primeros días puede resultarte incómodo, pero enseguida desaparecerán estas molestias.

Durante el parto también existen posiciones que ayudan a protegerlo.

Se ha demostrado que la episiotomía no previene las alteraciones en el periné. Su uso está restringido para situaciones concretas.