Atención inmediata a la criatura recién nacida


Contacto piel con piel

Tras el nacimiento, si el líquido amniótico es claro y tu criatura no es prematura (y -claro está- si tú lo deseas), te pondrán a tu hijo o a tu hija encima de tu abdomen, piel con piel. Mientras le secan con un paño precalentado y le limpian las secreciones de la boca y la nariz con una gasa, la matrona realizará una valoración inicial que responde a las siguientes preguntas:

  • ¿La criatura respira o llora?
  • ¿Tiene buen tono muscular?
  • ¿El color es sonrosado?

Si las respuestas a estas preguntas son afirmativas, tu criatura puede permanecer contigo, piel con piel, tapado con una manta calentita y un gorro para evitar la pérdida de calor.

Aunque estornude o tenga mocos en la boca y nariz no es necesario aspirar las secreciones de forma sistemática.

El contacto piel con piel, a través de estímulos sensoriales como el tacto, el calor y el olor, estimula la liberación de oxitocina materna. La oxitocina produce un incremento de la temperatura de la piel de tus mamas, lo que proporciona calor a tu hijo o tu hija y favorece la salida de la placenta disminuyendo el riesgo de hemorragias.

Además, el contacto piel con piel favorece el establecimiento del vínculo afectivo con criatura (muy importante para el futuro desarrollo de la infancia), ayuda al establecimiento de la lactancia materna y disminuye el llanto.

 

Pinzamiento del cordón

La forma en que se efectúa el pinzamiento del cordón umbilical en el parto normal varía según el centro donde acudas a parir.

Puede realizarse de forma precoz, si se hace inmediatamente después del nacimiento, o de forma tardía, si se realiza cuando el cordón ha dejado de latir (unos 2 a 3 minutos después del nacimiento).

Si deseas realizar donación de sangre de cordón, el pinzamiento debe realizarse de forma temprana. (En el Sistema Nacional de Salud la donación de sangre de cordón es altruista).

 

Inicio de la lactancia materna

En las salas de partos se debe proporcionar un ambiente que apoye y refuerce la lactancia materna.

Si deseas dar el pecho, es importante empezar a hacerlo de forma precoz, en la primera hora de vida. Pide a tu matrona que te ayude a colocar a la criatura recién nacidad al pecho en este momento, ya que constituye un factor muy positivo para el éxito de la lactancia.

La mayoría de las criaturas recién nacidas que permanecen en contacto piel con piel con la madre, consigue espontáneamente iniciar la lactancia materna en la primera hora de vida. La presencia de la pareja en este momento es un gran apoyo para la madre

Algunas de las ventajas demostradas de la lactancia en la primera hora de vida son:

  • Estimula la liberación de oxitocina, favoreciendo la contractilidad uterina y una disminución del sangrado.
  • La “subida de la leche” suele suceder en menos tiempo.
  • La criatura tras el parto tiene un buen reflejo de succión que provoca en la mayoría de los casos un agarre correcto del pecho. Esto origina una sensación de seguridad en la madre y un aprendizaje del niño o de la niña cuando las mamas aún no están tensas por la subida de la leche.
  • Favorece el vínculo afectivo entre madre y su hijo o su hija.

La primera leche que toma el o la lactante es el calostro, presente ya desde antes del parto. Es muy importante que tu criatura reciba el calostro, ya que no sólo proporciona todos los nutrientes que necesita (sin necesidad de ningún tipo de suplementos), sino que además aporta las defensas específicas que le protegerán de infecciones durante los primeros meses.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría, recomiendan la lactancia materna exclusiva (es decir, alimentar sólo con leche materna), hasta los primeros seis meses de vida, y conjuntamente con otros alimentos hasta al menos los dos años de edad.

A partir de los seis meses la lactancia se complementará con la incorporación paulatina de nuevos alimentos, aunque el principal seguirá siendo la leche materna.

¿Hasta cuándo se puede continuar con la lactancia materna? HASTA QUE TU CRIATURA Y TÚ QUERAIS!!!

 

Prácticas de control rutinarias. ¡TODO PUEDE ESPERAR!

Se deben retrasar aquellas técnicas de control rutinarias que interfieran en el establecimiento del vínculo y que pueden realizarse una vez que la criatura recién nacida haya estado en contacto piel con piel con la madre durante al menos una hora y ya esté estabilizada y caliente:

  • Peso. No es necesario pesar a la criatura recién nacida inmediatamente tras el parto.
  • Administración de la vitamina K. Para evitar el riesgo de enfermedad hemorrágica neonatal se recomienda administrarla en las primeras dos-cuatro horas tras el nacimiento, sin retrasarla más allá de las 12 primeras horas de vida. Se puede administrar por vía oral o intramuscular.
  • Identificación. Se debe realizar en presencia de la madre, según la normativa de cada centro, pero no hay necesidad de interferir en el contacto piel con piel.