Apoyo en el parto


En ese momento tan especial para ti debes decidir quién será la persona que esté contigo: nadie mejor que tú sabe lo que necesitas y deseas.

Es importante que, si es posible, la persona elegida haya estado acompañándote durante el proceso de tu embarazo. El soporte proporcionado por un acompañante (pareja, hermana, amiga…) elegido por ti, y el que te presta tu matrona, contribuirán al buen desarrollo del proceso. El apoyo continuado durante todo el proceso de parto ha demostrado que es beneficioso para una mejor evolución del parto (menos partos instrumentados y menos cesáreas) y que proporciona mayor satisfacción personal.

La preocupación por la humanización en la experiencia del parto y por el aumento de la calidad y calidez asistencial, ha hecho que los y las profesionales de la salud se planteen la participación del acompañante en el proceso de parto. Como consecuencia se van modificando las normas existentes en los centros hospitalarios, para potenciar que la mujer esté acompañada por la persona elegida.

La matrona que te atienda te proporcionará apoyo físico, informativo y emocional de manera continua y personalizada. También en los grupos de educación maternal y paternal, la matrona te orientará para que dicho apoyo sea efectivo y que la persona que te acompañe asuma un papel activo en el parto, El apoyo durante el parto mejora la evolución correcta y natural del mismo.

En la visita de control de tu gestación o en los programas de educación para la maternidad y paternidad, la matrona te ofrecerá información e incluso impartirá sesiones específicas a las parejas o acompañantes para que asuman un papel activo en el parto, realizando una labor de acompañamiento. Tú, como mujer, puedes elegir a la persona que te dará apoyo durante el parto, ya sea tu pareja, otro miembro de la familia o una amiga o un amigo.

En España la mayoría de las mujeres decide antes del parto qué persona qué las acompañará durante este proceso y, por lo general, la persona elegida es la pareja (94%). Asimismo, después del parto manifiestan que están contentas con el apoyo recibido y que volverían a elegir a la misma persona en otro parto.

Algunas mujeres prefieren estar solas. Si es este tu caso habla con tu matrona: ella respetará tu deseo de soledad.

El porcentaje de mujeres que están acompañadas por sus parejas en el parto oscila entre un 87 y 96%. La mayoría de las parejas refiere la vivencia como agradable y se siente satisfecha con su labor de acompañante.

Las mujeres que estuvieron acompañadas durante el parto se sintieron mucho más satisfechas que las que estuvieron solas. En nuestro medio, la mayoría de las parejas participa activamente en el parto, pero en el actual contexto pluricultural y multiétnico, tú puedes requerir otras opciones que deben respetarse. Cada centro asistencial deberá buscar soluciones en función de las necesidades existentes. La figura de la mediadora cultural entrenada podría ejercer una labor importante con las madres inmigrantes que no hablan el idioma del país y que no están acompañadas durante el parto.

Está demostrado que el apoyo continuo de la mujer durante el parto está asociado a:

  • una menor utilización de analgesia farmacológica;
  • una disminución en el número de partos vaginales instrumentales, así como el número de cesáreas, y un incremento de partos vaginales espontáneos.
  • una mayor satisfacción de las mujeres con su experiencia del parto.

Toda mujer debería contar con personas próximas y profesionales que la apoyen durante el trabajo de parto y el nacimiento, ya que este apoyo mejora la fisiología del parto y la sensación de confianza materna. Dicho apoyo también reduce las consecuencias adversas del miedo y el estrés asociados con el trabajo de parto en un lugar desconocido.

En los programas de educación para la maternidad y paternidad te ofrecerán diferentes alternativas y estrategias para afrontar el dolor y el estrés en el trabajo de parto, como son las respiraciones lentas, técnicas de relajación y cambios de posición, cuya utilidad ha sido demostrada.

Durante el trabajo de parto las matronas pueden ayudarte a utilizar estas estrategias aprendidas. Habla con tu matrona y expresa tus necesidades.

El apoyo que los profesionales ofrecen a las mujeres en el parto ofrece cuatro dimensiones: apoyo informativo, apoyo físico, apoyo emocional y representación o defensa.

Apoyo informativo. Consiste en informarte y aconsejarte con una terminología fácilmente comprensible acerca de las diferentes actividades que se realizan, su finalidad y sus limitaciones, la evolución del parto y el estado del feto.

Apoyo físico o tangible. Se trata de ofrecerte todas aquellas medidas que ayudan a mejorar la comodidad, como mantener la ropa de la mujer y de la cama limpia y seca, facilitar la eliminación de fluidos, mantener la hidratación de la mucosa oral, facilitar la ingesta u ofrecer la posibilidad de baños o duchas. Incluye también procurar medidas de alivio del malestar o del dolor, como son las técnicas respiratorias, los masajes, la movilidad y los cambios posturales.

Apoyo emocional. Consiste en que la matrona asiste a la parturienta con su presencia continuada en el parto manteniendo una actitud empática, amable, paciente y respetuosa que incluye el cuidado del lenguaje verbal y no verbal. Este apoyo sirve para potenciar tu autoconfianza, reforzarte, escucharte, animarte, felicitarte y ayudar a tranquilizarte si es necesario.

Representación. Se basa en ayudarte a expresar y comunicar tus decisiones y deseos a los demás.

Todas las mujeres deben contar con apoyo durante el trabajo de parto y el parto: el apoyo proporcionado por la pareja (u otra persona elegida por la mujer) conjuntamente con el prestado por las matronas.